Serenata, 1940
Foto: (Mañanitas)
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Antonio Ruiz
Mi nombre es Antonio Ruiz, mis amigos me dicen cariñosamente El Corzo o El Corcito por mi parecido físico con una obra del pintor español Zuloaga en la que retrató a un torero así llamado. Nací en Texcoco, Estado de México, el 2 de septiembre de 1892, aunque llegué desde muy joven a la ciudad, en donde transcurrió toda mi vida, a excepción de los años 1925 a 1927 y 1936, que viví en los Estados Unidos.
Me gusta pintar con detalle, cuidando que mis cuadros sean pequeñas obras maestras, pues al contrario de mis compañeros de generación, no hago grandes pinturas ni tengo mucha inclinación por los murales, más bien prefiero las delicadas pinceladas que componen mis estampas populares y burlonas. Para mí el humor es fundamental, pues es más preciso que una crítica y más eficaz que una lección moral. Mis influencias están en los pintores holandeses de Flandes, que hacían miniaturas, conocidos como “flamencos”; y en los retablos, o ex votos, pinturas con temas populares realizados en lámina o madera, que la gente pinta en agradecimiento a un santo por un milagro recibido y cuelgan en las iglesias. Pero sobre todo, encuentro inspiración para mi trabajo en la vida cotidiana.
Recuerdo que cuando tenía 17 años, en 1914, comencé mis estudios de arquitectura y posteriormente pintura en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, que ahora es la antigua Academia de San Carlos. En este lugar aprendí las bases del dibujo y mis clases favoritas eran las de Saturnino Herrán y Germán Gedovius, los viejos maestros académicos. Dos años después, comencé a proyectar mis primeros planos arquitectónicos, pues en aquellos tiempos tenía la intención de convertirme en escenógrafo de cine en Hollywood.
Mientras permanecía en México fui maestro de dibujo en las escuelas primarias del Distrito Federal de 1921 a 1924; en los grupos de maestros conocí a los que serían mis mejores amigos: Gabriel Fernández Ledesma y Miguel Covarrubias, quien en 1938 era un pintor mexicano famoso en Estados Unidos por sus caricaturas publicadas cada semana en las revistas “Vanity Fair” y “Vogue”. Miguel me pidió que le ayudara a realizar seis murales transportables al temple de huevo sobre el tema de la cultura del pacífico bajo el nombre de Peagent of the Pacific.
Exibición de la Colección Acervo Patrimonial
Antonio Ruiz El Corcito
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