MUSEO DE ARTE CARRILLO GIL
Av. Revolución
1608,
Col. San Ángel
Tel. 5550 6260 – 5550 3983
| Historia |
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Historia de la colección En la década de 1930, Álvar Carrillo Gil, pediatra y empresario yucateco, empieza a adquirir obras pictóricas y gráficas de maestros modernos mexicanos. La colección crece, alimenta frecuentemente las exposiciones internacionales del INBA, y cuando ya constituye un cuerpo de obra consistente, en los años de posguerra, Álvar Carrillo Gil y su esposa Carmen conciben el proyecto de volverla pública. El acervo se convierte en uno de los más importantes en México y América Latina; comprende obras de Orozco, Siqueiros, Rivera, Gerzso, Paalen, Nishizawa y del propio Carrillo Gil. También forman parte del acervo trabajos representativos de la gráfica moderna de autores como Rouault, Kandinsky, Villon, Zao Wou Ki, Friedlander y Hayter, así como un conjunto de estampas japonesas Ukiyo-e de los siglos XVII al XX. El acervo del museo ha seguido creciendo mediante la adquisición y la donación de obras de artistas contemporáneos, y suma actualmente más de 1,700 piezas. Historia del inmueble En 1955, el coleccionista elige junto con Fernando Gamboa, reconocido funcionario de la cultura, un terreno en San Ángel para construir el edificio que albergaría su colección. Los planos de la construcción, siguiendo una estética modernista, están listos en 1958, diseñados por los arquitectos Augusto H. Álvarez y Enrique Carral Icaza. El edificio se construye en 1962; se utiliza para otros fines y un piso permanece dedicado a la colección. El proyecto de museo tendría que esperar hasta 1972 para ver la luz, cuando la familia Carrillo Gil llega a un acuerdo con el gobierno federal y éste adquiere a un precio simbólico la colección, la biblioteca y el edificio que forman, en conjunto, el Museo de Arte Contemporáneo Álvar y Carmen T. de Carrillo Gil, inaugurado en 1974. El Arq. Luis Barrios se encarga de la terminación y adecuación del edificio. El aspecto actual del museo corresponde a una nueva remodelación realizada en 1993, con el fin de adaptarlo a las funciones de un museo de arte contemporáneo en movimiento, con áreas dedicadas a equipo de producción, grabación y proyección de video, una biblioteca-centro de documentación, y espacios de exposición amplios, que favorecen las líneas geométricas del diseño arquitectónico original. |